Sí, así como lo leen en el título. Yo soy
uno de los tantos estúpidos que se siguen engañando a sí mismos. Creen que
porque piensan de manera optimista todo les va a salir bien. ¡¡¡Pues no!!! Ser
optimista es bueno para no vivir amargado, pero es una mierda en estos casos.
Usted sabe que no es bueno bailando. Lo
sabe. De sobra. Pero es tan marica de irse allá a ponerse de carne de cañón.
Además tiene que luchar con su estupidez de no hacer nada permitiendo todo tipo
de situaciones. Que se le adelante el “mejor amigo”, por ejemplo, y después
decida hablar con usted preguntándose ¿cómo putas llegó ahí? y ¿qué mierdas
quiere con la vieja?
Otra muy diferente es que luego de que ya
esté borracha, ebria; llegue un hijueputa que en menos de dos horas logre lo
que usted, grandísimo maricón, no ha logrado en 3 meses. Eso da lástima. Dan
ganas de ponerse a llorar. Pero espere, ¿quién sabe a dónde llegará eso? ¿Será
su nuevo novio? O peor, ¿se acordará que lo hizo y seguirá? ¿Se arrepentirá?
Eso no importa en el momento. Usted que
es una buena persona, no un aprovechado, decide no hacerle nada a ella en ese
estado. Gran error. Mientras usted juega al amigo protector otro malparido está
pensando en cómo hacer para pasar un rato rico con ella. Como dirían
coloquialmente, hacerle la vuelta. Pero por supuesto, usted no va a saber si
las cosas llegan allá.
Sé perfectamente que mañana me acordaré
de todo. Será una mierda. Como siempre cuando se trata de sentimientos por una
vieja. Ahora comienzo a entender la frase “el que se enamora pierde”. ¡Claro!
Sin algo de sentimiento no existiría esta situación. Yo seguramente estaría
allá todavía, no aquí escribiendo esto.
Mejor, no me hubiera tenido que aguantar
el agradecimiento por un regalo que hice desde el fondo de mi corazón porque me
importa (¿o me importaba?) mucho ella. No me hubieran parecido frases de
aquellas que lo ponen a uno en el “friend zone” (o “zona del amigo”) por ser
una buena persona y un caballero mientras otro se aprovecha, logra lo que
quiere y se larga.
Claro, así son las relaciones de hoy en
día. El hijueputa por delante. Cuando este cabrón las ha hecho sufrir harto,
ahí entra uno como el maricón que las consuela y desea tenerlas mientras ella
se enreda con otro, otro y otro. ¿Uno dónde queda?
Está demostrado que ser chévere,
detallista y buena persona no sirve para una mierda. De todas formas no se van
a enamorar de uno. Va a llegar ese que solo busca obtener lo suyo y largarse,
cual político en campaña.
Podría decir perfectamente que esto ha
formado un nuevo cabrón, un cafre. Pero estaría diciendo una de las mentiras
más grandes de mi vida. Yo, criado por una mujer que no tiene límites para
querer a sus hijos y darles buena educación, me considero INCAPAZ de ser un
hijueputa con una mujer.
Podré escribir toda esta mierda, pero sería incapaz de
decirle en la cara “malparida”, al igual que a esos malparidos políticos que
nos silencian, por el miedo a que nos quiten las ilusiones.


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