miércoles, 24 de septiembre de 2014

Las pequeñas también son grandes

Me gustan. ¿Qué más les puedo decir? Se trata de ese tipo de cosas que suceden y no sabes muy bien cómo explicarlas. Sólo las sientes. 

Cuando las veo pasar, siento que algo se me mueve por dentro. Ya sabía que me gustaban. Me parecían lindas, tenían su atractivo, pero no era tan intenso lo que me generaban. 

Últimamente siento que se ha potenciado y siento una mayor atracción por las mujeres de baja estatura, digamos entre 1,50 y 1,60 metros para ser más específicos. Tienen un no-sé-qué que me gusta absolutamente. No tienen qué envidiarle en absoluto a las de 1,65 para arriba, sobre todo aquellas que son elegantes y desbordan estilo en su forma de vestir. Para mi lo tienen todo, sólo que en un 'empaque' más pequeño.

Hay algunas que, aparte de atraerme físicamente, me inspiran ternura, querer consentirlas y abrazarlas eternamente, por lo que no me importaría para nada que fueran consentidas. 

Cada quien tiene sus preferencias, las altas, las pelinegras, las que tienen lentes, las que tienen más atributos adelante que atrás y viceversa, en fin. Yo me siento bien así. Si bien la estatura no fue mi fuerte en mis primeros años, me siento contento así midiera menos, por lo que no le veo problema con una mujer. 

Me hace falta encontrar aquella con la que valga la pena fugarse de cualquier lugar y simplemente compartir un espectacular atardecer en una buena terraza. Eso sería sublime. 


Que vivan las mujeres bajitas. 

jueves, 10 de julio de 2014

Una reflexión

Nuevamente me encuentro contigo. Mi imaginación vuela sobre el lugar que ocuparías en mi vida. 

Eres como una mezcla de todo lo que me había sucedido y lo que me faltaba por vivir todavía. En ti veo reunidas muchas de las situaciones por las que he pasado, los errores que he cometido para llegar hasta acá y los aprendizajes que me ha dejado la vida.

Como dicen por ahí, la tercera es la vencida y contigo comprendí que todo anda bien hasta que me tomo las cosas en serio. De ahí en adelante siento que comienzo a perder, que ando por un camino incierto, a ciegas, siendo muy sensible al entorno por lo que casi cualquier situación que te involucre me afecta, me hace aflorar ese instinto defensor y protector. Me enseñó a nunca despegar los pies de la tierra, a interpretar las señales. Una lección que venía siendo muy necesaria.

¿Por qué pongo tanta atención en ti si fuiste tan efímera? Debe ser por ese detalle que ocasionó tu irrupción en mi vida. Ese que me hace sentir desprotegido y que en ocasiones me intimida, pero también me genera fascinación queriendo no apartar mi vista jamás.

¿Ahora qué me queda? Otra demostración de cómo son las cosas en verdad, una razón más para desengañarme de lo que yo creí en un principio, que me hubiera traído beneficios pero también una falsa idea de cómo actuar en estas situaciones  ocasionando esto mismo en el futuro y no ahora ni contigo.

No sé qué vaya a pasar. De pronto abandones mi vida sólo dejándome enseñanzas. Tal vez te quedes a sabiendas de lo que algún día quise que fueras para mí. Sólo espero que, sea lo que sea que suceda, no me odies por haber sido así. No lo soportaría.

Aquí se supone que me despediría de ti, que te diría alguna frase afectuosa o graciosa para rematar con broche de oro. Pero solo diré ha sido interesante esta parte de mi vida y todo lo que has aportado a ella incluso involuntariamente. 

domingo, 9 de junio de 2013

Yo no sé por qué nos seguimos engañando

Sí, así como lo leen en el título. Yo soy uno de los tantos estúpidos que se siguen engañando a sí mismos. Creen que porque piensan de manera optimista todo les va a salir bien. ¡¡¡Pues no!!! Ser optimista es bueno para no vivir amargado, pero es una mierda en estos casos.

Usted sabe que no es bueno bailando. Lo sabe. De sobra. Pero es tan marica de irse allá a ponerse de carne de cañón. Además tiene que luchar con su estupidez de no hacer nada permitiendo todo tipo de situaciones. Que se le adelante el “mejor amigo”, por ejemplo, y después decida hablar con usted preguntándose ¿cómo putas llegó ahí? y ¿qué mierdas quiere con la vieja?

Otra muy diferente es que luego de que ya esté borracha, ebria; llegue un hijueputa que en menos de dos horas logre lo que usted, grandísimo maricón, no ha logrado en 3 meses. Eso da lástima. Dan ganas de ponerse a llorar. Pero espere, ¿quién sabe a dónde llegará eso? ¿Será su nuevo novio? O peor, ¿se acordará que lo hizo y seguirá? ¿Se arrepentirá? 


Eso no importa en el momento. Usted que es una buena persona, no un aprovechado, decide no hacerle nada a ella en ese estado. Gran error. Mientras usted juega al amigo protector otro malparido está pensando en cómo hacer para pasar un rato rico con ella. Como dirían coloquialmente, hacerle la vuelta. Pero por supuesto, usted no va a saber si las cosas llegan allá.

Sé perfectamente que mañana me acordaré de todo. Será una mierda. Como siempre cuando se trata de sentimientos por una vieja. Ahora comienzo a entender la frase “el que se enamora pierde”. ¡Claro! Sin algo de sentimiento no existiría esta situación. Yo seguramente estaría allá todavía, no aquí escribiendo esto.

Mejor, no me hubiera tenido que aguantar el agradecimiento por un regalo que hice desde el fondo de mi corazón porque me importa (¿o me importaba?) mucho ella. No me hubieran parecido frases de aquellas que lo ponen a uno en el “friend zone” (o “zona del amigo”) por ser una buena persona y un caballero mientras otro se aprovecha, logra lo que quiere y se larga.

Claro, así son las relaciones de hoy en día. El hijueputa por delante. Cuando este cabrón las ha hecho sufrir harto, ahí entra uno como el maricón que las consuela y desea tenerlas mientras ella se enreda con otro, otro y otro. ¿Uno dónde queda?

Está demostrado que ser chévere, detallista y buena persona no sirve para una mierda. De todas formas no se van a enamorar de uno. Va a llegar ese que solo busca obtener lo suyo y largarse, cual político en campaña.

Podría decir perfectamente que esto ha formado un nuevo cabrón, un cafre. Pero estaría diciendo una de las mentiras más grandes de mi vida. Yo, criado por una mujer que no tiene límites para querer a sus hijos y darles buena educación, me considero INCAPAZ de ser un hijueputa con una mujer. 
Podré escribir toda esta mierda, pero sería incapaz de decirle en la cara “malparida”, al igual que a esos malparidos políticos que nos silencian, por el miedo a que nos quiten las ilusiones.

sábado, 25 de mayo de 2013

¡Paciencia!



Un viernes más y no hay nadie aquí conmigo. No sé qué pasa. Hoy me entró súbitamente el desespero nuevamente. ¿Por qué? Porque vas viajando a tu casa y lo único que ves a tu alrededor son parejas felices. En este momento recuerdo la frase que dice “cuando estás soltero, ves solo parejas felices; cuando estás en pareja ves solo solteros felices”. ¿Será verdad?  De todas formas no he tenido ocasión de comprobarlo.


¿Que si tengo algo? Claro. No hubiera soportado tan amargo rato sin tener otra persona en quién pensar.  ¿Entonces cuál es el problema? Que no quiero equivocarme de ninguna forma. Hasta ahora todo va bien. O bueno, casi. La intensidad de ese “nivel”, esa imaginación para sorprenderla  y divertirnos, ha bajado recientemente. Cuanto más pienso cómo iniciar la siguiente etapa menos cosas se me ocurren.


Supongo que es porque estoy prevenido, porque no quiero que me vuelva a suceder, porque quiero que esta sea. No creo que sea tan difícil como para que yo no pueda lograrlo. ¿Qué por qué le doy tanta importancia a ese aspecto? El que conozca mi historia lo comprenderá. Ha sido necesario que deje atrás personas que quería conmigo, pero eso me ha ayudado a comprender.


No más, no quiero que se aburran de mis reflexiones estúpidas. Solo pienso y digo “tengo que lograrlo. Es lo último que me falta.”.


La música, mi gran refugio, no siempre ayuda. A veces contribuye a empeorar las cosas y ocasionarme pensamientos estúpidos y sin sentido. Por eso debo ser cuidadoso. Una que otra vez ayuda a comprender la situación, a analizarla. Pero no más.


Solo queda respirar hondo, pensar, aprovechar el momento cuando se presente (fundamental) y disfrutar.

viernes, 1 de febrero de 2013

La maratón del no se puede y otras cosas más


A todos alguna vez nos han cancelado un plan... La persona involucrada tuvo un inconveniente y no pudo asistir al encuentro.

Para cancelar un plan existen muchas razones, desde un evento más importante que surgió a último momento hasta la pereza, que nos lleva a contar excusas que varían según la creatividad de la persona y la situación. 
Algunas son simplemente poco creativas y pretenden tomar por ingenuo (o ingenua) a quien las recibe, ocasionando que creamos básicamente que "no les da la gana" reunirse con uno.

Algo normal es que suceda una o dos veces porque no siempre estamos disponibles para todo, pero cuando ya se repite en más de cinco o seis oportunidades en un corto lapso comienza la duda sobre si en realidad quieran estar con uno.......

Aunque se sienta algo por esa persona y haya ganas de verla y pasar un tiempo juntos, la paciencia comienza a agotarse cuando no se pueden concretar ninguno de esos planes. No es porque no quisiera sino porque ella, a quien tanto se extraña, siempre consigue una razón para que nada suceda.

Bien decía un hombre que si las ignoras, ellas vienen a ti... Te preguntan "¿Por qué andas tan perdido?", "¿Por qué me tienes olvidada?" y cosas por el estilo. Pues eso es lo que necesitaría hacer...... Simplemente olvidar y cuando se encuentren ver cómo se desenvuelve la situación. Porque es típico de una persona mentirosa y falsa que te diga lo bien que la van a pasar y lo mucho que van a disfrutar en sus tiempos libres para que luego te salga con evasivas.

¿De verdad alcanzó a saber algo de ella? Pues la verdad parece que no. Simplemente parecía que las cosas no habían sucedido como ella quería y que por eso, al parecer, lo descartaron.

Todo iba tan bien........ Las cosas estaban saliendo....... Esta sería su oportunidad por fin....... Pero en un cuento tan bueno y próspero siempre hay algo malo como ya lo experimentó antes.

De estar tan cerca de concretar algo pasó a no tener absolutamente nada en un momento.......

Ahora mismo está en ese sitio, en ese lugar donde tantas letras e ideas fluyeron de su mente directo a sus manos con las que solía hacerla reír muy seguido...... Ese mismo lugar que había sido su cómplice en ese tiempo en que hablaban y hablaban sin parar sin que a él le importara en lo absoluto la hora. Solo sabía que añoraba ese día a la semana en el que se podían ver y compartir un poco de su tiempo, así fuese una hora.

Lo veía frío y solitario (como seguro lo era para todos los demás que pasaban por ahí) mientras recordaba y se dejaba llevar por lo emocionante que fueron esos momentos.

Pronto llegaría a otro lugar por el cual había caminado de la mano con ella... Sí, fue a las 2 am, pero para él fue uno de los momentos más mágicos y alegres que haya tenido con ella. Se sintió feliz. Solo le importaba ir de la mano todo el tiempo que fuera posible.

Pero debía aterrizar. Debía volver a la realidad, esa que no le sonreía ahora, y recordar que tiene que estar preparado para cuando se encuentre con ella....

Dependiendo de su actitud actuaría... De ser posible (o necesario) haría eso que había pensado hace varias semanas y que hubiera hecho bajo las luces navideñas..................... Con eso por fin sabría a qué atenerse. 

lunes, 10 de diciembre de 2012

Todo cambió


24 horas. Solo transcurrieron poco más 24 horas y ya había cambiado todo en su cabeza. 

Era una noche como cualquier otra. Una de aquellas en que la gente sale a divertirse. Él también lo haría, pero había un detalle especial. Tendría la oportunidad de avanzar e ir más allá. Ya habían pasado tiempo juntos y fue muy agradable su compañía, además se sentía cómodo con ella.

Pero el lugar seleccionado previamente no permitió la entrada y tuvieron que ir a la búsqueda de otro. En ese tiempo el grupo se dividió y solo quedaron unos pocos. "Mejor" se decía. "Habrá menos dificultades para estar cerca de ella". En un principio todo era como siempre lo había sido. Difícil. Él no se sentía con 'ventaja', por así decirlo, en esos sitios.


Era su oportunidad, pero tenía miedo y no sabía cómo proceder. Solo tenía que relajarse y alguna idea interesante llegaría a su mente, cosa que al rato ocurrió. Un suceso reciente hizo que un pensamiento cruzara por su cabeza, el cual llegó de repente, como sucedió en otra ocasión que significó mucho para su vida. La de esta noche tenía que ver con cierta competencia en común que tenía pendiente de pagar.

Pero antes de que pudiera acercársele, las cosas cambiaron completamente... Fue como estar viendo a una persona y al segundo siguiente ver a otra. Todo lo sucedido aquella noche se acumuló y generó lo que todavía no había en él hasta entonces. Un sentimiento. Fue algo realmente indescriptible, algo que este autor simplemente no puede transmitir con palabras. Hace falta sentirlo para poder comprenderlo.

Teniendo en cuenta ese detalle con el que no contaba, guardó su idea hasta que se presentó la oportunidad de que ella estuviera lejos del grupo. Fue entonces cuando actuó. Pero lo que no sabía es que su plan tendría una excelente respuesta.

En ese momento, cuando ella accedió a que "le pagara de a plazos" por haber perdido la competencia, ese sentimiento se potenció. Se sintió más ansioso y nervioso. Fue entonces cuando, sin importarle que no saliera como imaginaba, le dio un beso en la mejilla... De nuevo se sintió magnífico, sublime, espectacular. Sin poder controlarse, lo volvió a hacer. Dijo que ese no contaba, pero ella no se negó y lo aceptó gustosa.

Eso, y el hecho de estar tan cerca de ella, lo hacía sentir feliz consigo mismo como nunca. Lo había logrado. Consiguió atrapar su atención durante el resto de la noche.

A medida que pasaban los minutos, él gozaba cada vez más de la compañía de ella. Sentía que podía hacer cualquier cosa por ella como suele pasar con la gente enamorada. Pero no se consideraba en esas. No le quería poner nombre. Aún así sentía un deseo inmenso de sostener su rostro entre sus manos, mirarla fijo a los ojos (como pidiéndole permiso) y sellar ese momento con el primer beso entre ellos. Sí, así es. Justo como en una de esas películas románticas donde la escena es perfecta y el aire está lleno de romanticismo. Pero sentía que debía esperar, crear la situación y ver que ella daba señas de desearlo… No quería estropearlo estando tan cerca.


La noche no podía terminar mejor. Salieron y, para su sorpresa, ella decidió agarrar su mano y entrelazar sus dedos. Un gesto que él interpretó como ternura por parte de ella hacia él. Pensaba que no duraría mucho por lo que cada uno a irse cada uno para su casa y él caminaría, no vivía lejos de allí. Pero decidieron acompañarlo hasta su casa.

Nunca (o por lo menos por un tiempo) olvidaría ese trayecto. Él, de la mano de ella, ella, con él; le generaba una paz incomparable con cualquier evento anterior de su vida. Sí, estimados lectores, podrán adivinar qué le sucedió a este personaje. Algo que había iniciado por casualidad hace cerca de un mes se había transformado en esta increíble experiencia, la cual compensaba totalmente todos los momentos incómodos y de malos recuerdos que ese año le había dejado.

Un par de veces mientras contemplaba la entrada del sitio donde estuvieron pensó: "estuve aquí junto a este sitio hace escasamente un mes con un objetivo totalmente diferente con una niña de hermosos ojos verdes a la que nunca le interesé. Es más, para que ella no pensara que aún estaba interesado en ella, había invitado a la chica tierna, pero no pudo venir. Ese día comencé a cerrar un ciclo que me permitió llegar hasta acá".

Si antes tenía miedo por lo que pudiera llegar a pasar, ahora estaba atemorizado de qué sucedería a continuación. Como ya la vida le había mostrado, el tiempo lo dirá. No necesitaba ver todo el camino, con que viera las señales y las interpretara de manera adecuada todo estaría bien por ahora.

lunes, 10 de septiembre de 2012

¿Estás hablando en serio?

¿Dejarla atrás? ¿Apartarla de su vida como si nunca hubiera sido alguien importante? ¿Como si nunca hubiera marcado su vida? Era algo así como una misión imposible que ahora se le presentaba y que se había negado a imaginar...


¿Sería capaz de olvidar? ¿De dejar atrás todo eso que le significaba ella? De verdad no se sentía capaz de dejar atrás a una persona que en realidad no había traicionado...

¿Eso es lo que trataba de decirle la vida? ¿Que su vínculo era demasiado frágil y que cualquier persona lo podía desarmar? Estaba totalmente desconcertado. No sabía qué pensar en ese momento. No veía una salida posible a esta situación. Si antes estaba preocupado porque no vislumbraba una salida, ahora estaba al borde del colapso...

Tenía que dejarla atrás. Pero no sabía por dónde empezar. Es más, ni siquiera sabía si en realidad quería eso... Había traído tanto bien y felicidad a su vida que amenazaba con cambiar lo que eran ellos dos. Se había resignado a hacerlo, pero era evidente para muchos que él sentía más de lo normal por ella...


Ahora sabía que estaba perdido porque conocía lo que eso significaba desde hace años y sólo significaba malas noticias. Antes no había ningún problema -y de hecho no lo hubo- porque tenía todo a su favor. La tenía a ella y no había nadie que estuviera en contra suya, pero la balanza cambió y le complicó todo.

A pesar de que lo ha intentado, siente que ya no es la misma persona y que tendrá que hacer un gran esfuerzo para tener una posibilidad con ella.

¡Oh, claro! ¡"Una posibilidad con ella"! Ja ja ja... Eso suena muy extraño cuando se habla de una amiga... ¿No les parece? Hasta un completo extraño diría que ahí hay algo más.

Es muy triste que se hayan tenido que separar para que aprendiera tantas cosas, pero estaba seguro de que de no haber sido así tal vez nunca habría entendido lo fundamental de esa lección.

Sólo queda respirar hondo, tener iniciativa y seguir adelante. Con el tiempo sabrá qué camino debe tomar. Luchará.